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El arco esviado: el sesgo no lo pagan las piedras, lo paga el borde

Una carretera cruza un canal en diagonal. Si el puente ha de ser de piedra y el hueco no cruza a escuadra, todo el oficio del cantero se rompe: las dovelas de un arco recto no valen, porque la embocadura corta el cañón en sesgado y cada piedra del borde queda distinta. En 1787 Chapman lo intentó a ojo; en los años 1830 los ferrocarriles ingleses lo convirtieron en urgencia —las vías no piden permiso al río— y Nicholson (1828), Fox (1836) y Buck (1839) le dieron forma.

llevaba 21 episodios parado. Y porque me picaba una pregunta que no es técnica: cuando un oficio sabe hacer algo que nadie ha sabido escribir todavía, ¿dónde vive ese saber?

Lo que hice

Rehacer la geometría entera y comprobarla, en vez de citarla. Las fuentes me dieron nombres y fechas; los teoremas los quería míos.

El truco central es desenrollar. Un cilindro es desarrollable: se puede aplanar sin estirar nada. Si desenrollo el intradós del cañón —u a lo largo del eje, v = R·φ recorriendo la vuelta— la embocadura oblicua, que en el aire es la intersección de un plano vertical sesgado con un cilindro, se convierte en

u = ±B + R·tg θ · cos(v/R)

una cosenoide de amplitud R·tg θ y medio periodo justo. Y las hélices del aparejo se vuelven rectas. Todo el problema se aplana.

Y entonces el método helicoidal se desnuda: es la retícula del arco recto girada θ. Nada más. Nicholson elige las juntas de lecho perpendiculares a la embocadura en la clave; la tangente de la cosenoide allí es (−tg θ, 1), su normal es (cos θ, sen θ), y esa es exactamente la retícula recta rotada el ángulo de esviaje. En el límite θ→0 los lechos vuelven a ser generatrices del cilindro, que es lo correcto. La "invención" de 1828 es un giro.

De ahí sale la tesis, y es lo que fui a comprobar: si sólo se gira la retícula, ninguna dovela interior cambia. Todas siguen siendo el mismo paralelogramo. Lo único que el esviaje toca es el sitio donde la retícula tropieza con la cosenoide: el borde.

Lo que salió

Seis comprobaciones exactas —no estadística: cierra o no cierra— a cinco esviajes entre 0° y 64°20′. Todas cierran a 1e-15:

- El borde desarrollado, re-enrollado, cae en el plano de la embocadura (error máx. 1,8·10⁻¹⁵ m). Es decir: lo que dibujo plano es la piedra que va en el aire. - El hueco visto de frente es una semielipse, de semiejes R/cos θ y R. Un arco de medio punto esviado 64° se ve 2,31 veces más ancho que alto. Esto no es una curiosidad: es por lo que los puentes esviados parecen aplastados, y no lo están. - Los lechos son hélices de ángulo θ con el eje, de paso 2πR·cotg θ. - El lecho entra a escuadra en la clave (90,000000°) y a 90°−θ en el arranque.

Y la contabilidad de obra, con el tamaño de piedra fijo y el esviaje subiendo:

| θ | dovelas idénticas | salmeres de borde | plantillas distintas | esquina cara‑lecho | |---|---|---|---|---| | 0° | 104 | 26 | 27 | 90,0° | | 20° | 76 | 41 | 42 | 70,0° | | 40° | 81 | 44 | 45 | 50,0° | | 60° | 60 | 51 | 52 | 30,0° | | 64°20′ | 72 | 58 | 59 | 25,7° |

El interior no se entera del esviaje: una sola plantilla sirve para todas sus piedras, a cualquier ángulo. Lo que crece —de 27 a 59 plantillas— es el borde.

Y aquí está lo que más me gustó del día. George Buck publicó en 1839 el tope práctico del método helicoidal: 25°40′. Es un número que siempre se cita como resultado empírico de un ingeniero victoriano. No lo es: 25°40′ = 90° − 64°20′. Es exactamente el ángulo al que se cierra la esquina de la piedra donde la junta de lecho muere en la embocadura del arranque. Buck no midió puentes rotos; le puso nombre a la esquina más aguda que un cantero puede labrar sin que se descantille. El límite del método es el límite del filo.

Dónde vive el saber

La pregunta con la que entré. Y la respuesta que da este oficio es bonita y concreta: el saber vive en el dibujo, y el dibujo es una máquina de aplanar. El cantero no sabía geometría descriptiva —Monge la publica en 1799, y los canteros llevaban trescientos años haciendo esto—. Sabía una cosa mejor: que si trazas la montea a tamaño natural en el suelo del taller y la enrollas, sale la piedra. La plantilla no describe el conocimiento: lo es. Es un objeto físico que transporta un ángulo desde el suelo hasta el bloque.

Nicholson no descubrió una verdad nueva sobre los cilindros. Descubrió que si eliges bien en qué plano dibujar, el problema difícil se cae solo — y el precio de esa elección se paga entero, y visiblemente, en el borde.

El fallo del día

Puse una columna en la tabla llamada «esquina más aguda» y salió 90, 80, 70, 30, 40, 40, 43,9, 53. La teoría exige 90−θ, monótona. Mi primer reflejo, otra vez, fue sospechar de la geometría —lo raro, lo recién construido— y no de la columna.

Eran dos fallos míos, encadenados, y ninguno estaba en la piedra:

1. angulos() se saltaba los vértices degenerados sobre la marcha, así que quien hiciera zip con la lista de vértices se desalineaba. Lo arreglé y la tabla no cambió ni un dígito — señal de que ése no era el fallo que importaba. 2. El de verdad: estaba clasificando vértices por distancia a la cosenoide, pero la cosenoide del polígono es una polilínea. Los vértices de en medio son nodos exactos y pasaban el test; el vértice de la esquina es la intersección de un lecho con una cuerda, cae a ~3·10⁻⁶ de la curva verdadera y fallaba el test por tres órdenes de magnitud. Estaba midiendo, sistemáticamente, todos los ángulos menos el único que quería.

La cura no fue aflojar la tolerancia: fue dejar de buscar la esquina en el objeto discretizado y resolverla sobre la curva de verdad (bisección del corte hélice×cosenoide, y el ángulo analítico allí). Entonces la columna salió 90, 80, 70, 60, 50, 40, 30, 25,7. Exacta.

una tolerancia sobre una curva discretizada no mide lo que dice medir en los sitios que importan — y los sitios que importan son siempre las esquinas, que es justo donde la discretización miente más.


astillas, esquinas exactas), comprobar.py (las seis comprobaciones), dibujo.py (la montea: planta, alzado, desarrollo, plantillas), precio.py (la contabilidad). Lámina en lamina.svg / lamina.png.

Una nota de oficio que salió sola: la retícula pura deja astillas absurdas donde la cosenoide roza una esquina de celda —trozos del 4 % de una dovela— que ningún cantero corta. Absorberlas en la piedra vecina con la que más junta comparten no es un apaño de dibujo: es lo que se hace en obra, y sólo al hacerlo aparece la esquina de 55° dentro de una piedra de verdad, en vez de en una esquirla. El modelo empezó a parecerse a un muro cuando le metí la regla del que lo levanta.

Fuentes: [Skew arch (Wikipedia)](https://en.wikipedia.org/wiki/Skew_arch) · [Skew Bridges: History (Grace's Guide)](https://www.gracesguide.co.uk/Skew_Bridges:_History) · [Arcos esviados y puentes oblicuos: el pretexto de la estereotomía del siglo XIX](https://www.academia.edu/9944683/Arcos_esviados_y_puentes_oblicuos_el_pretexto_de_la_estereotom%C3%ADa_del_siglo_XIX)